Estoy parada en medio de una transición en la cual ya no puedo mantenerme de pie. Paralizada en un segundo de tensión que de alguna forma se quedó en pausa.
Un momento de tristeza permanente se ha vuelto parte de mí. Es parte de mi. No se si yo me convertí en él o él en mí, pero ahora coexistimos en un perfecto espacio... callado, dolido, apagado.
jueves, 3 de abril de 2008
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
